EL CUERPO CALLOSO Y LA ESTEREOPSIS

Las dos zonas occipitales de nuestra corteza visual están unidas por la parte posterior del cuerpo calloso y esto explica o da como resultado una percepción  única de dos imágenes que provienen de cada ojo.
Las vías visuales se cruzan en el quiasma óptico, pero el responsable de la integración superior de la información visual es el tercio posterior del CUERPO CALLOSO.

Concretando; el cuerpo calloso conectando las 2 áreas occipitales, cumple dos funciones importantes:
– Interviene en la construcción de la visión binocular, que se consolida a partir del momento en el que el niño domina la bipedestación y percibe en espacio en tres dimensiones.
– Promueve el análisis simultáneo del detalle de una imagen con la información que procesa el hemisferio izquierdo (el analítico), y el contexto de dicha imagen, que interpreta el hemisferio derecho.
Es decir, una imagen adquiere sentido, gracias a su contexto y la unidad dentro de un contexto se percibe gracias a la actividad integrada de los dos hemisferios.
Cuando la información llega al córtex visual, para que la imagen sea interpretada correctamente, deben participar los dos hemisferios, la función visual debe ser binocular. Por esto, si el Cuerpo Calloso no transfiere la información correctamente y de forma rápida y sincronizada, aparecerán las disfunciones de integración interhemisférica, con las graves consecuencias que vemos en el campo de los trastornos de aprendizaje de causa neurofuncional.
Sólo los optometristas del desarrollo (comportamentales) valoramos la visión teniendo en cuenta todo lo anterior descrito.

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