AGUJERO ESTENOPEICO

Si más o menos conocéis como funciona el ojo, para que podamos ver una imagen en el ojo que luego se procesa a nuestro cerebro, es necesario que dicha imagen se forme en nuestra retina. Si no se ve correctamente, el ojo presenta una ligera deformación.

Un ojo con miopía es ligeramente más largo que un ojo normal. Los rayos de luz hacen foco delante de la retina, por lo que los miopes ven la imagen desenfocada. Según se acreciente la miopía, el punto donde se unen los rayos estará más lejos del nervio óptico y por tanto se verá peor. Por curiosidad deciros que en el caso de hipermetropía la imagen se genera detrás del nervio óptico.
¿Funcionará con ellos entornar los ojos? 
Más tarde te sacamos de dudas. En el caso del astigmatismo, el ojo no es una esfera (como tampoco lo era en la miopía), por lo que se forman varias imágenes en la retina. Lo que hacen las gafas o las lentillas es corregir la forma en la que entra esa imagen a nuestra retina.
Pero entonces… ¿Sirve de algo entornar los ojos?

Cuando entornamos los ojos, estamos limitando la entrada de rayos de luz a nuestra retina. Prácticamente estamos simulando un AGUJERO ESTENOPEICO dejando solo aquellos rayos que vienen con un ángulo prácticamente recto. Éstos rayos sí que inciden directamente sobre la retina y mejoran la visión. Pero claro, nunca será perfecta porque no somos capaces de controlar a la perfección los rayos que entran en nuestro ojo.

Hace unos años, estando con mi padre, ocurrió lo siguiente: «se había olvidado las gafas, y debía leer un documento, solo una pequeña frase, y le pedí una tarjeta personal, la perforé con un alfiler y se la dí, el asombro fue tremendo cuando pudo leer a traves de ese minúsculo agujerito»

Marcelo García/ Madhu Khatnani.

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