ANISOCORIA A PROPOSITO DE UN CASO

anisocoria

¿Qué es la anisocoria?

Son diferencias apreciables en el tamaño de las pupilas y en su reacción.

anisocoria

¿Motivo de la consulta?

Mujer de 65 años, que acude a consulta comenta que su pupila del ojo izquierdo, está más grande que la pupila de su ojo derecho.

Además, nos precisa, que lo nota desde hace poco, 1 mes, y que coincide con un episodio de sensación de mareo, confusión, etc.

Anamnesis.

Su historial clínico es el siguiente: persona con Hipertensión arterial, la cual  mantiene controlada, problemas de artrosis, hipovitaminosis D,  disnea.  Nos cuenta que durante muchos años fumó mucho y que hace poco abandonó el hábito.

Nosotros en consulta, hemos medido su tensión arterial y fue de 125/80, con un pulso de 74.

Realmente en casi ningún centro Óptico, o diría en casi ninguno se realiza la toma de la presión arterial al paciente, y nosotros hemos sumado esta variable a nuestra consulta rutinaria.

No pocas veces hemos detectado personas con alta tensión arterial, y además decidimos aplazar la consulta optométrica, hasta que se haya normalizado.

Examen optométrico

Como hablar de pupilas, es hablar de neurología, empezamos evaluando todos los movimientos oculares, ya que estos nos dan valiosa información de las estructuras que intervienen en el complejo mecanismo neurofisiológico, para realizar cada uno de los movimientos  tanto conjuntivos, como disyuntivos.

Todos los movimientos que se testearon, las ducciones  y las versiones, fueron  eficientes, es decir, sin alteración de ningún tipo.

La paciente actualmente no está usando ningún tipo de gafas, y sus agudezas visuales, son muy bajas.

En la visión a distancia, el máximo que logró fue un cuarenta por ciento, y en la visión cerca (lectura a 35 centímetros), fue aún peor, no pudiendo ni leer los títulos de la cartilla de prueba.

Examen pupilar

Su motivo de consulta, se aprecia a simple vista que sus pupilas tienen un diámetro muy diferente, la pupila del ojo derecho tiene un diámetro de 2,5 milímetros, y la del lado izquierdo es de 5,5 milímetros.

El estado  nervioso de la paciente era de ansiedad, de miedo, duda, y durante la consulta nos preguntó varias veces si veíamos algo grave o malo,  a lo que le respondíamos que se tranquilice, que nos dejará evaluarla con tranquilidad y método.

Posteriormente, evaluamos su segmento externo del ojo, con el biomicroscopio, para detectar cualquier anomalía, y vimos notable hiperemia conjuntival bulbar, un pterigium en el ojo derecho de grado  dos, una pingúecula en el ojo izquierdo, y cierto grado de cataratas en ambos ojos, siendo un poco mayor en su ojo izquierdo.

Tras estas pruebas, hicimos la refracción y compensando con lentes llegamos a mejorar sus agudezas visuales, tanto de forma monocular, como a nivel binocular, y claro está,  su visión de cerca, le permitía leer las letras más pequeñas de los test que utilizamos.

Pasada esta fase de la revisión optométrica, le hicimos una evaluación estrictamente pupilar.

Y notamos que la pupila del ojo izquierdo no reaccionaba a la estimulación luminosa, esto fue corroborado también con el biomicroscópio, que posee una luz muy potente. Este último dato, es sincrónico con su manifiesta fotofobia.

Para guiar más el diagnóstico, realizamos una prueba, que se hace en tres fases, se trata de observar la diferencia del tamaño de sus pupilas, su anisocoria,  en distintos ambientes, uno oscuro, el segundo a media luz y el tercero con  una  luz muy potente.

El  principio básico de esta prueba, es comprobar cuando la anisocoria es mayor, por ejemplo si la diferencia en el tamaño de las pupilas, es el mismo independientemente de la iluminación, estamos ante algo normal, fisiológico.

¿Cómo saber si el problema está en la vía simpática o parasimpática?

Pero cuando no ocurre esto, algo está funcionando mal. Si la diferencia es mayor en la oscuridad, nos está diciendo que el problema está en la función específica que se debe activar en la oscuridad, y ¿cuál es?  LA DILATACIÓN. Lo que ocurre en este caso es que la pupila que es más pequeña, no se dilata, y la otra que funciona bien, si, por esto la diferencia aumenta en la oscuridad. Entonces, aquí apuntamos la pupila más pequeña como la patológica y al sistema simpático, el que debemos investigar.

En el caso contrario, que al iluminar, la diferencia aumente, hay que pensar ¿Que mecanismo se necesita activar al entrar más luz? LA CONTRACCIÓN.  Lo que ocurre en este caso, es que la pupila  que esté más grande, no se contrae, en cambio la contra lateral, lo hará y notaremos por lo tanto un aumento de la anisocoria. La pupila más grande será la considerada patológica y el sistema parasimpático, será el que debemos investigar.

Yendo a nuestro caso, lo que ocurrió, fue esto último.

Además de prescribir gafas compensadoras para lejos y cerca, se le remite a un neurólogo, para su valoración.

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Marcelo García García/ Madhu Khatnani

Opticos Optometristas Comportamentales

¿Cómo saber si tengo un problema en la retina?

¿Qué tengo que sentir o ver para saber si debo acudir al oftalmólogo?

retina

La mejor forma de prevención es realizando exámenes periódicos.

Y más si sentimos lo siguiente:

  1. Moscas volantesSon Cuerpos flotantes que aparecen en nuestro campo visual, normalmente suelen verse sobre un fondo claro, y tienen la apariencia de una mancha que nos acompaña allí donde miramos. Puede estar un tiempo y luego desaparecer, y volver a venir. Se asocia a una condición benigna denomina DPV, que se produce cuando el interior gelatinoso del ojo se licua y se separa de la retina. Pero también puede estar asociada a un desprendimiento de Retina. Así que en cualquier caso hay que visitar al especialista.
  2. Cortina oscura que cubre el campo: Puede aparecer de cualquier lado, puede estar causada por un desprendimiento de Retina fuerte. No confundir con un desgarro de retina. Estaríamos ante un caso grave, y la actuación rápida es fundamental.
  3. Dolor, náuseas, vómitos, ojo rojo: Podríamos estar ante un glaucoma de ángulo estrecho, que puede dañar el nervio óptico y el campo visual.
  4. Estrechamiento gradual o repentino del campo de visión: El paciente pierde campo visual periférico y solo mantiene visión tubular, causado por un glaucoma que no ha sido tratado.
  5. Pérdida de la visión central: El paciente ve las líneas rectas haciendo ondas, distorsionadas. Se trata de una degeneración macular asociada a la edad, en la que el paciente pierde la visión central y la periferia se mantiene conservada. Hay dos tipos: seca y húmeda (peor pronóstico).
  6. Visión borrosa y percepción tenue de los colores: estaríamos ante la presencia de cataratas. El paciente empezaría perdiendo agudeza visual, vería halos alrededor de las luces, sería progresivo. Unas cataratas maduras hay que operarlas para evitar otros problemas como un glaucoma.
  7. Puntos ciegos en el campo visual:  Si además va acompañado de cuerpos flotantes y visión borrosa y además tenemos diabetes, podríamos estar ante una retinopatía diabética. Hay dos tipos: proliferativa y no proliferativa.
  8. Lagrimeo excesivo o sensación de arenilla: El ojo seco es una condición cada vez más frecuente, se da más en mujeres, por la toma de medicamentos, por la edad, y los ambientes, puede causar irritación e incluso dolor.
  9. Visión doble o percepción de imágenes fantasmas: La visión doble puede atribuirse a infinidad de condiciones oculares, incluso a la existencia de un problema de salud subyacente, como el ictus.
  10. Visión borrosa repentina: Las alteraciones retinianas deben ser tratadas lo antes posible, por lo que resulta fundamental visitar al especialista en salud visual para un tratamiento temprano.

Si te identificas con algunos de estos signos o síntomas acude a tu optometrista para salir de dudas, o a tu oftalmólogo de confianza.

Visual Center Madhu, es un centro de óptica y audiología, situado en tenerife, en el Puerto de la Cruz.

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PRIMEROS AUXILIOS EN EMERGENCIAS OCULARES

hinchazón

Los primeros auxilios OCULARES, son muy importantes, ya que al ser los primeros, redundarán en un mejoramiento o por el contrario, un empeoramiento de la salud ocular y visual del paciente.

Creemos que este artículo de primeros auxilios oculares, es necesario que se difunda de boca a boca, porque puede aportar una ayuda inestimable en un momento dado.

Los primeros auxilios oculares  y/o visuales, pueden dividirse en distintas categorías, según su origen, y veremos que en cada uno de ellos, los pasos a seguir cambian.

Primeros auxilios en traumatismos del ojo:

Aplicar con mucho cuidado compresas frías, para evitar hinchazón, y también para que el paciente sienta alivio, no hacer presión sobre la zona.

Acudir a un especialista, la mejor opción un oftalmólogo, la segunda un optometrista.

hematoma

Primeros auxilios en caso de contacto  del ojo con productos químicos irritantes:

El lavado ocular con abundante agua limpia es fundamental, lo antes posible, para esto debemos separar con exageración ambos párpados, para asegurarnos que el agua llegue a los fondos de saco, y así eliminar cualquier resto de sustancia química , ya sea líquida o sólida. De esta forma el daño ocular será minimizado.

Una vez hecho lo anterior, es importante tapar el ojo, por dos motivos, evitar que cualquier elemento exógeno, pueda empeorar el cuadro. El otro motivo es la propia comodidad de la persona, porque es muy probable, que ante una lesión aumente la fotofobia.

Como siempre acudir lo antes posible a un oftalmólogo, en su defecto, si no es posible a un optometrista.

Primeros auxilios  por cuerpos extraños en el ojo

Lo primero que debemos evitar, es el frotamiento del ojo, la lógica es la siguiente: imaginemos que se incrusta un pequeño metal en la córnea, ésta es una estructura muy suave, a la vez muy susceptible de ser dañada por abrasión o roce con cualquier material, por lo tanto el resultado de un frotamiento, puede ser terriblemente dañino para los tejidos oculares implicados.

Lo que sí es positivo, es pedirle a la persona que active mucho su parpadeo. El parpadeo, tiene como función principal, barrer, eliminar los detritos, suavizar la superficie corneal, y si además estiramos hacia abajo el párpado superior, hacia el inferior, muchas veces el cuerpo extraño se desprende y cae por sí solo.

Si conocemos la técnica de evertir el párpado superior, la aplicamos, es muy efectiva para detectar cuerpos extraños en el fondo del saco superior.

Todo lo anterior debe ser acompañado de abundante suero fisiológico, y si no disponemos de él, lágrimas artificiales de forma generosa, por supuesto que el agua limpia también puede ser usada.

Si la persona, después de estos auxilios se siente mejor, es que el origen del problema (el cuerpo extraño), se ha desprendido, y no es necesario acudir a un profesional, siempre y cuando cada vez se sienta mejor.

Primeros auxilios en caso de cortes del ojo o en párpados

Aquí es importante aplicar un vendaje en el ojo afectado. Se indica enérgicamente que no debe rascarse el ojo, ni tocarse tampoco.

No es conveniente en este caso, hacer lavados.

Acudir al especialista, siempre primero a un oftalmólogo, de no ser posible a un médico general  u optometrista.

También puede ser caso de primeros auxilios, en situaciones de pérdida repentina de la visión, ya sea sin causa aparente o posterior a un trauma.

También la aparición de manchas negras en el campo visual o de luces,  a estas  percepciones  se las denomina: fenómenos entópticos,  que significa que su origen está dentro del ojo, y dan como resultado una proyección visual perceptible.

En todos estos casos, lo mejor es tranquilizar a la persona, aconsejar  adoptar una postura corporal muy relajada,  que respire pausada y profundamente y acudir al especialista de la visión lo antes posible.

Visual Center Madhu. «Soluciones visuales y auditivas». Puerto de la Cruz. 

Marcelo García García/ Madhu Khatnani.

Ópticos- Optometristas. Tenerife.

CEGUERA REPENTINA

ojo

CEGUERA REPENTINA

La aparición de una fuerte disminución de la agudeza visual y /o campo visual súbita, puede ser parcial o total, y siempre produce gran repercusión psicológica en el individuo que lo padece.

ojo

LO PRIMERO QUE SE HACE:

Siempre que estemos ante un paciente , que ha perdido de repente su visión, hay que hacer una buena anamnesis, ya que ésta, y si el paciente es bastante preciso en sus apreciaciones, nos dará una pauta, un camino donde investigar.

Muchas veces, hasta casi podríamos prescindir del examen, si la anamnesis es muy rica y detallada. Con esto solo queremos destacar la importancia del diálogo con el paciente, pero de ninguna manera evitaremos la exploración adecuada.

Por ejemplo , en el caso de las migrañas, las pérdidas son bruscas, pero se recuperan solas, una vez acabado todo el cuadro clínico. Son conocidas como auras.

Otro caso de recuperación sin intervención clínica, es decir que vuelven a la normalidad,  se da por ejemplo en personas mayores, pueden ser de origen vascular, por problemas en la carótida interna, seguramente al  producir una isquemia transitoria en la retina, debido a un problema micro-vascular.

Si la pérdida es en un solo ojo, podemos pensar en opacidades o problemas de irrigación a nivel de los vasos en retina.

Cuando la pérdida se produce en ambos ojos, ya tenemos que pensar en algo intracraneal.

Es muy importante saber el estado de salud general del paciente, pues por ejemplo en la diabetes millitus, en casos de descompensación y gran fragilidad capilar de los vasos del fondo del ojo, pueden ocurrir hemorragias, que alteran la transparencia de los medios oculares.

En la hipertensión arterial, también puede haber consecuencias desagradables con la visión.

En las  enfermedades degenerativas, desmielinizantes, pueden con seguridad afectar al nervio óptico, la esclerosis múltiple , es una de ellas.

Desde nuestra perspectiva, lo primero que debemos hacer en caso de pérdida real de visión de forma repentina, es remitir a oftalmología.

Solo en los casos, donde el circuito es a la inversa, es decir que es el médico o el neurólogo, quien hace el diagnóstico,  nos remiten al paciente  a nuestro centro para que le podamos ayudar, trabajaremos en busca de la mejora de la visión, sin el condicionamiento de una futura derivación.

Gracias a los avances tecnológicos, hoy en día, podemos mejorar bastante, cuadros complicados de pérdida de visión, sin perder de vista que la adaptación a la nueva condición puede ser un proceso lento.

El entrenamiento visual, también llamado terapia visual, puede ser muy beneficioso para la adaptación sensorial, para las relaciones ojo-mano, ojo pie, equilibrio, y para todas los nuevos esquemas, que han de ser integrados en armonía.

NO OLVIDES QUE LA VISION , ES EL MECANISMO PRINCIPAL DE ANCLAJE DE TODO NUESTRO ESQUEMA CORPORAL.

Marcelo Garcia/ Madhu Khatnani . Optica y audiología Visual Center Madhu

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Opticos Optometristas Comportamentales. Tenerife. Puerto de la Cruz.

RECUPERACION VISUAL

Imagen creada por caleidoscopio
imagen de caleidoscopio
Imagen creada por caleidoscopio.
La ciencia ha demostrado en estos últimos 20 años que no hay ni un ápice de duda sobre la plasticidad cerebral, y que el cerebro en muchas áreas, como la VISION, se puede tratar y recuperar, a las pruebas me remito de la historia maravillosa que contamos sobre el Dr Fernando M., que después de un ictus cerebral y de quedarse ciego completamente, volvió a ver haciendo unas nuevas conexiones neuronales.Como puede ser que todavía haya decenas de páginas en internet, incluso de clínicas de muy alta reputación, donde exponen que no se puede tratar después de una edad de 7-8 años. Solo los que estamos día a día involucrados en la recuperación visual o en la potenciación de la visión, podemos ver lo que otros, no quieren ver, o que solo repiten lo que les han enseñado o escuchado. El tejido neural (y la visón está ahí), es muy receptivo a modificarse mediante distintos tipos de estímulos, esto es observable en varias áreas de la rehabilitación, no podemos bajar los brazos y aceptar una condición suseptible de ser modificada. Por todo esto, aplicamos terapias o entrenamiento visual, fototerapia optométrica SYNTONIC, estimulación con ritmo alfa (es la frecuencia preferida del cerebro visual), frecuencias en el punto crítico visual y otras alternativas que inducen cambios sorprendentes en la VISION y en la SALUD de nuestros pacientes. Y si hablamos del sentido auditivo, podemos afirmar lo mismo, las áereas del neocortex encargadas de procesar la información son muy maleables y su mejora es poible a cualquier edad, Como CENTRO DE OPTOMETRIA COMPORTAMENTAL, utilizamos FORBRAIN y el método TOMATIS, para complementar nuestras terapias de caracter NEUROCOGNITIVO.

Visual Center Madhu Marcelo Garcia/ Madhu Khatnani.

PERCEPCIONES EXTRAÑAS

imagen percepciones extrañas

«Un día vi cómo los libros de mi hermana se volvían más grandes y cómo mi padre se hacía tan pequeño como un muñeco. Siento que mi cuerpo crece y crece hasta que parece ocupar la habitación entera». No es Alicia, el personaje de Lewis Carroll, quien habla sino una niña de 8 años que fue atendida en un centro de salud de Orense por una extraña migraña que se caracteriza por causar desórdenes de la percepción visual que incluyen alteraciones en la forma, tamaño y situación espacial de los objetos. Este trastorno se conocen como «SINDROME DE ALICIA» y es probable de Carroll lo padeciera también. Durante seis semanas la pequeña pudo observar además cómo determinados objetos inanimados de su entorno realizaban movimientos espontáneos repetitivos –la pierna de una muñeca se balanceaba, la persiana de su habitación subía y bajaba- al más puro estilo poltergeist, y cómo todos los objetos de su entorno visual se hacían pequeños y lejanos. Este extraño trastorno puede ocurrir a cualquier edad, pero cuando se asocia a migraña es más común en los más jóvenes, con una media de edad en el momento del diagnóstico que oscila entre los 6 y los 14 años. La mayoría de las veces se presenta de forma repentina y quienes lo padecen pueden experimentar visión liliputiense o MICROPSIA y su contrario, MACROPSIA, que se caracterizan por una disminución y un aumento aparente, respectivamente, en el tamaño de los objetos. Si estos cambios son graduales en lugar de bruscos, el paciente experimenta cómo los objetos se acercan o alejan como si los observara a través de un zoom.

imagen de una película

Otro extraño fenómeno, es el siguiente: – Tú cara no me suena, cariño«Sé que es una cara porque puedo ver los ojos, que están en la parte superior del cuerpo. Puedo distinguir el cuerpo bastante bien. A veces puedo reconocer a la gente por su forma de moverse o de andar aunque estén lejos. Resulta gracioso, ¿verdad? No puedo ver claramente la cara de la gente pero puedo reconocerlos por cómo andan. Cuando mi marido y mi hijo fueron al hospital no supe quién era cada uno hasta que hablaron. Ahora me estoy ejercitando para reconocer a mi marido. Puedo ver sus gafas y su calva, pero tengo que seguir practicando. Uno de mis vecinos, que también es calvo y usa gafas, vino a visitarnos con su esposa. Yo le confundí con mi marido y le llamé cariño. Fue un poco embarazoso». Es el testimonio de una mujer que sufrió un ictus. Sufre un extraño trastorno, que se denomina PROSOPAGNOSIA (del griego prosopon, rostro, y agnosia, dificultad para reconocer) y que incapacita para reconocer caras. Fue descrito por primera vez en 1860, pero no recibió este nombre hasta 1947, cuando el psicólogo Joachim Bodamer relató el caso de un combatiente de la Segunda Guerra Mundial de 24 años, que tras recibir un disparo en la cabeza había perdido la habilidad para reconocer a sus familiares y amigos e incluso su propia imagen en el espejo. Se debe a una lesión en un área de la corteza inferotemporal, situada a ambos lados del cerebro y que se extiende aproximadamente desde la nuca hasta las orejas. En esta franja hay una zona concreta, llamada área facial fusiforme, especializada en el reconocimiento de las caras. Y es también la responsable de que tengamos mayor dificultad para reconocer los rostros orientales, por ejemplo, con los que estamos menos familiarizados. Y es que la habilidad para distinguir unas caras de otras aumenta con la experiencia. Aunque la preinstalación o cableado está incorporado “de serie” en nuestro cerebro, como lo demuestra el hecho de que los bebés recién nacidos tengan predilección por las figuras que semejan rostros. Estas peculiaridades que hemos descrito, ponen una vez más en evidencia que la VISION, no empieza ni acaba en los ojos, sino que es un fenómeno mucho más complejo que involucra al NEOCORTEX y otras estructuras del cerebro.

En nuestro centro, cuando realizamos exámenes visuales, evaluamos también lo que pasa más allá de los ojos y como la VISION interviene en el equilibrio, movimiento, percepción espacial y procesamiento de la información.
Madhu Khatnani / Marcelo García

TRAUMATISMOS CRANEOENCEFÁLICOS

imagen traumatismos craneoencefálicos

La lesión cerebral adquirida (LCA) es un término que engloba una serie de daños tanto externos (TRAUMATISMOS CRANEOENCEFALICOS) como internos (accidentes cerebro-vasculares, tumores, encefalopatías, desórdenes neurológicos degenerativos…) que pueden afectar a estructuras cerebrales
aparentemente sanas.

En esta entrada nos centraremos en hablar de los traumatismos craneoencefálicos y de los accidentes cerebrovasculares, por ser las lesiones que con más frecuencia nos encontramos en nuestra clínica diaria.

Las consecuencias de la lesión cerebral adquirida, bien sea traumatismo craneoencefálico o accidente cerebrovascular provocará unos síntomas y signos comunes, aunque el cuadro clínico resultante dependerá,
como veremos más adelante, de la causa que provoque dicha lesión. Frecuentemente se encontrarán alteraciones de tipo físico, cognitivo, emocional, neuromotriz, neuropsicológico, sensorial y vestibular.

TCE: es frecuentemente producida como consecuencia de accidentes automovilísticos, deportivos, laborales: un objeto en movimiento golpea la cabeza, o cuando la cabeza, en movimiento, golpea contra un objeto duro estacionario, latigazo cervical, agresiones penetrantes por arma blanca, disparos y objetos punzantes. Lesiones secundarias por enfermedades sistémicas: (alteración de la presión arterial, hipoxemia, hipercapnia, anemia, hipertermia, alteración de glucosa en sangre…) o intracraneales (aumento presión
intracraneal; isquemia, hiperemia, hematoma…, lesión de pares craneales…).
LCTL (lesión cerebral traumática leve): lesiones de etiología similar al traumatismo craneoencefálico pero que no han desencadenado una sintomatología tan importante, la cual se resuelve en menos de tres meses en la mayoría de los casos. (Ejemplos de este tipo de lesiones serían pequeños accidentes domésticos, choques leves en la práctica deportiva…)
ACV (accidentes cerebro vasculares): Pueden ser de origen isquémico (Hipertensión, embolia, aterosclerosis) o de origen hemorrágico (vaso sanguíneo roto, aneurisma roto, malformación arteriovenosa).
CONSECUENCIAS VISUALES DE LA LESION CEREBRAL ADQUIRIDA 
 
Las principales alteraciones se producirán en: acomodación; oculomotilidad; campo visual; pupilas; localización espacial y esquema corporal; sistema vestibular, propioceptivo y equilibrio; visión binocular;
percepción visual.
Entre los principales síntomas de estas alteraciones encontramos: diplopia (visión doble), borrosidad, confusión visual, dificultad en la lectura, astenopía, dolores de cabeza, tortícolis, percepción de la profundidad espacial defectuosa, necesidad de tapar un ojo para atenuar el dolor de cabeza, estrabismos, desplazamiento de la línea media, pérdida de campo visual…
Los pacientes remiten:
– Fallo en la localización espacial y el esquema corporal: heminegligencia, autotopagnosia, agnosia digital, desorientación derecha-izquierda, ataxia óptica, síndrome de desplazamiento de la línea media, síndrome de deficiencia postural.
– Alteraciones en su sistema: propioceptivo, vestibular, y de equilibrio.
– Alteraciones en las habilidades de percepción visual: discriminación visual, figura-fondo, memoria visual, constancia de formas, cierre visual, relaciones visuo-espaciales.
El síndrome de visión post-trauma es un conjunto de signos y síntomas comunes en muchos casos de lesión cerebral adquirida. La causa principal de este síndrome sería un desequilibrio entre la vía visual focal y la vía “ambiente”. En ocasiones, este síndrome no es inmediato a la lesión; puede aparecer meses e incluso años después del accidente.
 

 

Un OPTOMETRISTA, puede ayudar con un 

tratamiento funcional, consistente en una compensación óptica o

 

prismática. Esta compensación podrá disminuir e incluso eliminar los

 

síntomas visuales momentáneamente, pero como ya expresamos anteriormente el 

principal problema no es únicamente visual, sino que se debe a la deficiente

 

integración visual con otros sentidos. Es por ello que estos pacientes 

 

necesitarán un tratamiento más COMPORTAMENTAL, que se dirija a la causa y no

 

a los síntomas.

 

 

¿COMO SE CONSIGUE ELLO?
Con TERAPIA VISUAL NEUROCOGNITIVA.