LLEVAR UN AUDÍFONO

La audición es imprescindible y fundamental en la vida cotidiana. Gracias a ella podemos relacionarnos con otras personas, hacer vida social, escuchar todos los sonidos a los que estamos expuestos a diario, etc.

En definitiva gozar de una buena audición es imprescindible y fundamental para tener una buena calidad de vida.

Pero a pesar de la gran importancia que supone oír bien, hay personas que aún teniendo una leve o una gran pérdida de audición no están dispuestas a solucionarlo mediante el uso de audífonos.

¿Cuáles son las posibles causas de este rechazo?
 
mujer con símbolos de interrogación

 

Problema de comodidad
La comodidad puede suponer un problema si los audífonos tienen varios años a cuestas, pueden no adaptarse igual que al principio al oído del usuario provocando incomodidad. Los fabricantes de audífonos cada año innovan y ofrecen nuevos productos apostando por una mayor comodidad y una mayor estética.
No consiguen oír bien con ellos (no cumplen sus expectativas)
Si el usuario no reconoce o considera un cambio positivo en su audición al llevar los audífonos finalmente terminará frustrándose y negándose a continuar utilizándolos. Si se da este caso lo aconsejable sería acudir de nuevo al audioprotesista para que regule correctamente el audífono.
Le da vergüenza llevarlos
Actualmente se sigue pensando que el audífono no es más que un «cacharro» detrás del oído solo para personas mayores o minusválidas.
Pero la realidad es otra, el audífono es un instrumento imprescindible en la vida de todas aquellas personas que padecen pérdida de audición, sea cual sea el grado de gravedad de la pérdida. Gracias a él se logra oír correctamente incluso en entornos con ruido.
audífonos
 Actualmente los audífonos son programables, es decir permiten ajustar y conseguir el volumen adecuado para que el usuario se sienta cómodo. Además permiten el uso de varios programas para diferentes situaciones auditivas, es decir dependiendo del entorno auditivo en el que se encuentre el usuario puede utilizar un programa específico para esa situación sonora. Por ejemplo un programa para escuchar música,otro para la televisión, otro para entornos ruidosos, etc.
También con el paso de tiempo y gracias a las nuevas innovaciones, se ha logrado que sean de menor tamaño, haciéndolos más estéticos y cómodos.

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