MOSCAS VOLANTES (MIODESOPSIAS)

Las miodesopsias, que suelen ser descritas por los afectados como pelusas flotantes o moscas volantes, son ligeras manchas oscuras –de color negro o gris– que se mueven en el campo de visión, y que sobre todo se aprecian cuando se fija la vista sobre algo brillante como un papel blanco o el cielo azul.

Casi siempre se producen como una consecuencia normal del proceso de envejecimiento, que causa una degeneración del gel vítreo que recubre el interior del globo ocular. Se forman entonces filamentos compuestos de fibra de colágeno, que flotan en el humor vítreo y generan sombras que entorpecen la visión.
Las miodesopsias, que suelen ser descritas por los afectados como pelusas flotantes o moscas volantes, son ligeras manchas oscuras –de color negro o gris– que se mueven en el campo de visión, y que sobre todo se aprecian cuando se fija la vista sobre algo brillante como un papel blanco o el cielo azul. Casi siempre se producen como una consecuencia normal del proceso de envejecimiento, que causa una degeneración del gel vítreo que recubre el interior del globo ocular. Se forman entonces filamentos compuestos de fibra de colágeno, que flotan en el humor vítreo y generan sombras que entorpecen la visión.
Las miodesopsias generalmente son benignas, sin embargo, es importante acudir al oftalmólogo si aparecen, para asegurarse de que no se deben a una afección importante como un desgarro retiniano –que podría desencadenar un desprendimiento de retina–, una hemorragia vítrea, o una uveítis. Si además van acompañadas de destellos de luz, pérdida de visión periférica, o dolor, consulta inmediatamente con un especialista. Además de la edad, la miopía, los traumatismos oculares, o haberse sometido a una cirugía de cataratas, también son factores de riesgo para desarrollar miodesopsias que, aunque son más frecuentes en las personas mayores de 50 años, también pueden afectar a jóvenes, e incluso a niños. Por todo lo anterior expuesto, queremos decir que no hay que alarmarse, pero como es algo que podemos observar, podemos seguir su evolución.

Marcelo García/Madhu Khatnani

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *