PALABRAS CRUZADAS

Me daba pánico ir al colegio. Durante mi infancia, aunque mi agudeza visual era de 20/20 en ambos ojos, tenía muchos problemas para aprender a leer. Cuando miraba hacia abajo, las letras del papel se me movían, y cuanto más pequeño era el tamaño de la letra, peor. Mi fracaso escolar culminó cuando fallé de forma estrepitosa un test estándar de inteligencia. Estas pruebas «objetivas», científicamente diseñadas, estaban pensadas para descubrir la inteligencia innata de cada uno. La dirección de la escuela creía que estos test eran mucho más precisos que las observaciones que hubiera realizado un profesor cualificado y experimentado, incluso aunque hubiera observado al niño durante todo un curso escolar..….. (Del libro: Ver en Estereo, de Susan Barry)

A raíz de esta «omnipotente» prueba, la protagonista fue etiquetada como poco hábil o poco inteligente, y fue incluida en un grupo de niños, que estaban realmente por debajo de su nivel intelectual, ya que para eso se hacían esos test. Esta acción podía repercutir en el desarrollo de los niños de forma contundente. Lo que queremos que quede muy claro, es que las pruebas tienen un gran componente VISUAL, pues recordemos que la visión es un sistema de interacción dinámica entre lo que se percibe (entrada sensorial), lo que se procesa (percepción visual) y lo que emerge o se ejecuta (conductas). En nuestros exámenes comportamentales, tenemos en cuenta TODO ESTO, valoramos la eficacia o rendimiento visual, las habilidades de percepción visual y tambíen las conductas emergentes (lectura, escritura, movimientos corporales, lenguaje etc.) de nuestros pacientes. Este hermoso trabajo que realizamos, nos permite abordar cada caso de forma global, y nos da la oportunidad de realizar terapias muy efectivas.

Marcelo García/ Madhu Khatnani.
Optometrista comportamental Tenerife

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